miércoles, 10 de octubre de 2012

cuento africano


Una mañana Konyek pudo demostrar que era muy valiente, porque al amanecer Nube de Noviembre se escapó del cercado corriendo detrás de una mariposa y se alejó mucho. Konyek se dio cuenta de que no estaba el becerro y salió en su busca, cuando lo encontró estaba rodeado por dos chacales que querían comérselo, entonces  Konyek lanzó piedras a los chacales y logró espantarlos, luego regresó con Nube de Noviembre a la aldea.

Adrian Navalón Paniego  (5ºA)

Koniek: un niño masai
Nube de Noviembre: su becerro favorito


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